compararla con disciplinas como el derecho o la psicología, que cuentan con
campos de estudio específicos, técnicas especializadas, generación de
conocimientos y pertinencia social, aunque no se desvinculan por completo de
la interdisciplinariedad, evolucionando hacia la transdisciplina (Rodríguez J.,
2016).
A lo largo de su desarrollo académico, la criminología ha recibido diversas
atribuciones, siendo considerada una ciencia sintética, interdisciplinaria,
empírica, jurídica o disciplina científica. También se la ha concebido como una
rama de otras disciplinas, especialmente ligada al derecho penal, que ostenta la
supremacía hegemónica en el control de la conducta transgresora (Medina
Wahnnatah, Almada Quintero, Duarte Félix y Avalos Wahnnatah, 2018; Cuevas,
2007; García-Pablos De Molina, 1989). La complejidad aumenta cuando algunos
educadores no respaldan la autonomía de la criminología o no comprenden las
diferencias entre los términos propuestos por las ciencias que la conforman,
dificultando la comprensión de su esencia y área de estudio.
En este contexto, no hay consenso claro sobre las asignaciones atribuidas a la
criminología. Puede argumentarse que se trata de un campo en el que convergen
diversas disciplinas dedicadas al estudio de lo criminal en sus diversas
manifestaciones, funcionando como una disciplina organizadora que aborda el
crimen, el criminal y la criminalidad (Tieghi, 2004). Actúa como punto de
encuentro para todos los aspectos del ser humano, ya sean naturales, culturales,
mentales u organizacionales. Se enfoca en el delito desde la perspectiva del
derecho penal, la conducta desviada, violenta y patológica desde la sociología,
psicología, trabajo social, así como la anormalidad desde la medicina y
psiquiatría, entre otras disciplinas que conforman las ciencias criminales. A pesar
de esta diversidad de enfoques, la criminología no ha alcanzado una maduración
transdisciplinaria para el desarrollo de un conocimiento sistemático y se
mantiene como un conjunto caótico de datos que dificulta la propuesta de
intervenciones políticas.
Hasta el momento, se pueden distinguir dos tipos de criminología: una teórica,
que recopila teorías de diversas disciplinas sobre la criminalidad, y otra práctica,
traducida en políticas públicas relacionadas con la seguridad, desarrollo social,